ESTA SECCION ESTA DEDICADA A LA POESIA, CUENTOS Y CRONICAS. TENEMOS LA CERTEZA QUE ESCRIBIR CON AMOR NOS ALIMENTA Y HUMANIZA, NOS LLENA COMO PERSONAS Y NOS DA LA CERTEZA QUE EL BUEN TRATO TAMBIÉN SE TRANSMITE CON PALABRAS Y CANCIONES.
RECETA PARA VIVIR FELIZ
Por: Paola Francia Apaza
Como ser humano hoy quiero contribuir al mundo, compartiendo con ustedes una receta para vivir feliz, de seguro que están pensando: ¡No existen recetas para vivir feliz! Es cierto, la felicidad no tiene receta…cada quien la cocina con el sazón de su propia meditación, Si bien es cierto cocinar es un acto cultural, e incluye todas las expresiones culinarias. Honorato de Balzac decía: "Dime qué comes y te diré quién eres", y es cierto. Todo lo que comamos mentalmente, determinará lo que seremos; y todo lo que comemos mentalmente, refleja como somos.
Con la presente receta trato de que te vuelvas un chef de tu propia vida. Recuerda que existen miles de recetas pero la mejor la tienes tú, dentro de ti, pero ¿Cómo podría definir en términos positivos la felicidad? Ese concepto, abstracto hasta la medula, es imposible de ser descrito directamente, la definición la tiene cada uno. Mi objetivo hoy es solo compartir una receta sin ser tachada de ilusa. Mejor dejemos el palabreo y empecemos a conocer los ingredientes y el modo de preparación, les aseguro que les fascinara.
INGREDIENTES:
ü 1 Kilogramo de recuerdos infantiles.
ü 2.5 Kilogramos de esperanza.
ü 100 Gramos de ternura.
ü 5 Latas de cariño.
ü 2 Tazas de sonrisas.
ü 40 Paquetes de alegría.
ü 1 Pizca de locura.
ü 8 Kilogramos de amor.
ü 5 Kilogramos de paciencia.
MODO DE PREPARACIÓN
1. Limpia los recuerdos, quitándoles las partes que estén echadas a perder o que no sirvan. Agrégale una a una las sonrisas, hasta formar una pasta suave y dulce.
2. Ahora, añade las esperanzas y permite que repose, hasta que doble su tamaño.
3. Lava con agua cada uno de los paquetes de alegría, pártelos en pequeños pedacitos y mezcla con todo el cariño que encuentres.
4. Aparte, incorpora la paciencia, la pizca de locura y la ternura cernida.
5. Divide en porciones iguales todo el amor y cúbrelos con la mezcla anterior.
6. Hornéalas durante toda tu vida en el horno de tu corazón.
6. Hornéalas durante toda tu vida en el horno de tu corazón.
7. Disfrútalas siempre con tu familia... con el sabor de lo nuestro.
Para que puedas disfrutar amenamente de esta receta les aconsejo que a la mezcla anterior le agregues dos cucharadas de comprensión y 300 gramos de comunicación, para que esta receta te dure para siempre. Ten en cuenta que si lo que recuerdas es hermoso, divertido, entonces nutre tu alma y se feliz. Si tus recuerdos son negativos, tristes, dolorosos o llenos de rencor, entonces recordar te daña. Si el tiempo que le dedicas al pasado es mucho, te imaginarás qué pasa si tus memorias son negativas. Si tus añoranzas son hermosas, con pocas estarás nutrido.
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BUENA EDAD
Escribe: Ysabel Navarro Navarro
“…la matusalénica edad no se te nota cuando
en el instante en que vencen los crueles
entras a averiguar la alegría del mundo
y mucho menos todavía se te nota
cuando vuelas gaviotamente sobre las fobias
o desarbolas los nudosos rencores…
buena edad para cambiar estatutos y horóscopos
para que tu manantial mane amor sin miseria
para que te enfrentes al espejo que exige
en el instante en que vencen los crueles
entras a averiguar la alegría del mundo
y mucho menos todavía se te nota
cuando vuelas gaviotamente sobre las fobias
o desarbolas los nudosos rencores…
buena edad para cambiar estatutos y horóscopos
para que tu manantial mane amor sin miseria
para que te enfrentes al espejo que exige
y pienses que estás inda
y estés linda….”
(Mario Benedetti- “Como Siempre” )
Traspasando la puerta de ingreso y mirando las estructuras antiguas de esta quinta amplia y remozada del Rímac, que data de 1935, nos encontramos en un sitio acogedor, donde nos reciben entusiastas las integrantes de “Sagrado Corazón”, uno de los centros residenciales periféricos para adultos mayores de la Sociedad de Beneficencia Pública de Lima. [1]
Actualmente el “Sagrado Corazón” alberga a 12 mujeres, algunas con cabello blancos, otras no, quienes nos muestran orgullosas la decoración de sus pequeños departamentos, hay cuadros, fotografías y adornos, que describen y nos dan pistas de las historias de sus habitantes, de sus sueños, sus familias, sus hábitos, pasatiempos y añoranzas. Algunas jardineras y plantas adornan el pasillo, entonces una de ellas nos empieza a hablar de las plantas y de sus propiedades, coge con delicadeza las hojas y nos menciona sus nombres, sus colores…habla de ellas como amigas.
Estamos concluyendo el Plan de Visitas 2010 a los Centros de Atención Residencial para Personas Adultas Mayores (CARPAMS) de Lima, lo que ha significado no solo el levantamiento de información básica sobre su funcionamiento, sino acercarnos a personas que viven en una preciosa etapa de la vida, con tanto que contar, tanta sabiduría…. En la cultura oriental, por ejemplo, existe entusiasmo y expectativa por alcanzar una mayor edad. En China, los jóvenes emulan a los mayores tratando de alcanzar igual dignidad y estos gozan de privilegios como dejarse crecer la barba o hablar mientras los demás escuchan.
En nuestra legendaria Cultura Inca la influencia educativa de los adultos mayores fue enorme, puesto que se los consideraba depositarios de dos valores fundamentales: experiencia y tiempo. Asimismo el Inca administraba justicia asistido por un Consejo de ancianos nobles. Los Incas ancianos experimentados en paz y en guerra habitaban en el Collcampata, lugar donde los jóvenes eran instruidos por ellos para las duras competencias del Cápac Raymi. Mónica Gudemos, citando a Molina [2] refiere que sólo se trasladaban los jóvenes a ese lugar con los representantes de su linaje para almorzar y atar en lo alto de los bordones (lanzas) un poco de lana blanca que llevaban en las manos y en la "cabeza" del topayauri (lanza corta, regia; un distintivo de clase).
Un desafío grande en relación a la política social dirigida a los adultos mayores es la valoración de esta etapa de la vida y la capitalización de sus experiencias, así como la transmisión de la sabiduría popular, espacios de integración y vivencias intergeneracionales. Mientras se ejecutaba el Plan de Visitas a los CARPAMS, llegó a la DIPAM una señora de 67 años con una hermosa sonrisa y nos contó bajito que dormía en la emergencia de un Hospital del Centro de Lima, ingeniándoselas para llegar a tiempo a los comedores parroquiales y acceder a servicios médicos en Campañas de Salud. Su cabello blanco y rizado, contrastaba con el maravilloso color ébano de su piel. La Sociedad de Beneficencia Pública de Lima apenas tomó conocimiento del caso la recibió temporalmente en uno de sus hogares periféricos y ahora es una de las integrantes del “Sagrado Corazón”. Me cuentan que la primera noche durmió largas horas, después de mucho tiempo plácidamente en un lugar seguro y cálido, lejos del peligro de las calles del centro de Lima nocturna. Días después ella regresó y nos dijo simplemente “gracias” con un abrazo de esos que no se olvidan, gracias a ella que nos dio la oportunidad a las instituciones públicas de cumplir nuestro deber.
La legislación, de por sí, no es un instrumento de cambio, sino se acompaña a un movimiento social de convicciones y enfoques que permitan interiorizar el espíritu de las normas para convertirlas en herramientas eficaces en manos de sus beneficiarios. Asimismo nos encontramos en una importante coyuntura como es la construcción del nuevo Plan Nacional para las Personas Adultas Mayores, habiendo tenido 2 versiones anteriores. El Plan Nacional es liderado por el Ministerio de la Mujer y Desarrollo Social como ente rector y normativo de la política en materia de personas adultas mayores, teniendo como objetivo la articulación del trabajo de las instituciones vinculadas a la temática y el impulso de los programas destinados a la atención integral, la promoción de la salud y la protección de los adultos mayores.
Cuando conocimos a las adultas mayores del “Sagrado Corazón” vino a mi mente la constitución del Consejo Internacional de las 13 abuelas indígenas, procedentes de diversos lugares del planeta, que el 2004, se reunieron en Nueva York, formando una alianza por la paz y el cuidado del medio ambiente.
“El pasado no es una carga, es un andamio que nos trae al presente. Somos libres para ser quienes somos, para crear nuestra vida desde nuestro presente y nuestro pasado. Somos nuestros antepasados.
Podemos sanarnos y sanar a nuestros antepasados, a nuestras abuelas y abuelos y también a nuestros niños. Cuando nos sanamos, sanamos la Madre Tierra. (Rita Pikta Blumenstein- ALASKA- Consejo Internacional de las 13 abuelas indígenas).
De acuerdo a la información del Plan Nacional de Población 2010-2014, en el 2010 hay 1.5 millones de adultos mayores de 65 años en el Perú, lo que representa el 6% de la población. En el 2050 se proyecta que los adultos mayores de 65 años representarán el 16% de la población, es decir 6.5 millones.
Terminamos las visitas, algunos rostros y expresiones quedan atrapados en nuestra memoria, otros me los llevo en mi corazón, acunándome, contándome historias antiguas….mientras salgo de la quinta me hacen adiós con la mano, ¡nos vemos pronto!, y pienso, es verdad, ser adulto mayor es solo cuestión de tiempo.
[1] En el año 1982, durando la Primera Asamblea Mundial sobre Envejecimiento realizada en Viena, se tomó como edad de referencia para ese grupo poblacional los 60 años. Edad que es recogida también por la O.P .S. y la legislación nacional.
[2] GUDEMOS, MÓNICA (2005). Capac, camac, yacana. El capac raymi y la música como emblema de poder, Museo de América, http://museodeamerica.mcu.es/pdf/anales 13/capitulo1.pdf, España
