Módulo Uno: Marco conceptual y enfoques para la adecuada comprensión de la violencia familiar : Enfoque de Género
1.2 Enfoques para entender la violencia familiar
Enfoque de género
El enfoque o perspectiva de género nos permite comprender que la violencia hacia la mujer (dentro y fuera de la familia) tiene como soporte fundamental la dominación de los hombres sobre las mujeres. Este fenómeno se sustenta en un conjunto de creencias, ideas, mandatos, prácticas y reglas que establecen diferencias sociales entre hombres y mujeres. Estas diferencias son perjudiciales, porque generan subordinación, violencia y limitaciones en el desarrollo personal. Eso quiere decir que los hombres, por sí solos o a través de otras mujeres tienen el poder para dominar a las mujeres y obligarlas (de manera activa o pasiva) a asumir un determinado rol, que se supone le corresponde por el hecho de haber nacido mujer. Pero ¿en dónde está el problema de asumir determinado rol? El problema radica en que muchas veces el rol que se le asigna a la mujer, es el de alguien que sufre en silencio, que depende afectiva y económicamente de su pareja, sin iniciativa, decisión y sin posibilidades de cambiar su situación.
Lo grave de ello, es que el rol se fortalece y perpetua por las condiciones existenciales de vida de las mujeres y la falta de oportunidades, por lo tanto hay poco margen para la elección. Si decimos que el rol de una mujer es “estar siempre en su casa”, no podemos cambiarlo solo por el hecho de dejar de pensar así, sino será necesario generar oportunidades y condiciones para que esta mujer pueda estudiar, trabajar, participar y desenvolverse en otras actividades.
La dominación hacia las mujeres es por tanto un problema estructural, es decir, que su existencia se sustenta en la organización de la sociedad, y no solamente en un plano de relaciones interpersonales; sino que la familia, las instituciones, los medios de comunicación, las organizaciones y la sociedad en general toleran y legitiman dicha dominación y subordinación.
Para ejercer violencia sobre otra persona, es necesario tener los medios y la facultad para hacerlo. En una sociedad machista, los varones, tienen los medios y facultades para ejercer violencia sobre las mujeres que estan bajo su poder: No es solo la fuerza física, sino también, el privilegio masculino, la posición subordinada de la mujer (menor instrucción, menores ingresos, limitaciones para controlar la fecundidad), las leyes que discriminan, las leyes que no protegen, las leyes que no sancionan, la sociedad que tolera y el Estado que no hace actúa con la debida diliencia.
En tal sentido, es preciso señalar que para comprender y entender la violencia familiar hacia la mujer, la perspectiva de género es indispensable como marco de análisis y como guía para la intervención.
La Dra Gioconda Batres (1996) formula un conjunto de conceptos básicos sobre la perspectiva de género en su informe LA PERSPECTIVA DE GÉNERO COMO MODELO DE ANÁLISIS DE LA VIOLENCIA FAMILIAR que transcribimos a continuación:
Género:
“Conjunto de rasgos asignados a hombres y mujeres en una sociedad, y que son adquiridos en el proceso de socialización. Son las responsabilidades, pautas de comportamiento, valores, gustos, limitaciones, actividades y expectativas, que la cultura asigna en forma diferenciada a hombres y mujeres. Es el modo de ser hombre o de ser mujer en una cultura determinada. De ahí se derivan necesidades y demandas diferentes para hombres y mujeres en su desarrollo y realización personal. Se distingue del término “sexo”, pues alude a diferencias socioculturales y no biológicas. Al ser una construcción social está sujeta a modificaciones históricas, culturales y aquellas que derivan de cambios en la organización social. Como categoría de análisis se basa, fundamentalmente, en las relaciones sociales entre hombres y mujeres” (BATRES 1996)
Lo señalado en el concepto de género de BATRES nos indica que muchas diferencias que existen entre hombres y mujeres han sido productos del aprendizaje y socialización.
Por ejemplo, señalar que por naturaleza las mujeres gustan de estar en su casa, es una creencia basada en el género, aprendida y transmitida a través de la educación, porque no existe nada en la estructura biológica de la mujer que lo determine así.
A continuación detallamos otras creencias basadas en el género que establecen diferencias entre varones y mujeres sin fundamento científico.
· Los hombres son infieles por naturaleza.
· El sueño de toda mujer es ser madre.
· Las mujeres son sensibles y delicadas por naturaleza.
· La naturaleza hizo a los hombres fuertes y decididos.
· Juan es un hombre delicado, entonces tiene tendencia homosexual.
· Las buenas mujeres perdonan siempre.
· Si le pegan, es porque ella ha tenido la culpa, el hombre no es loco.
· Es violento porque es hombre, debes comprenderlo.
· El hombre es el jefe de la familia, esa es la ley de Dios.
· José se negó a tener relaciones sexuales, entonces es gay.
· Una mujer siempre necesita alguien que tome las decisiones por ella.
· Por naturaleza los hombres tienen mayor necesidad sexual que las mujeres.
· Las mujeres dicen no cuando en realidad quieren decir si.
· Por naturaleza a la mujer le gusta que el hombre insista y la conquiste.
· La mujer nació para sufrir.
· A ellas les gusta que les peguen.
Sistemas de género
“Conjunto de principios estructurados coordinadamente que la sociedad elabora para legitimar y reproducir las prácticas, representaciones, normas y valores que las sociedades construyen a partir de la diferencia sexual anátomo-fisiológica.” (BATRES 1996)
Para ilustrar el concepto de sistema de género que plantea Batres podemos referirnos por ejemplo, a un centro de labores, donde para las posiciones subordinadas se prefiere contratar personal de sexo femenino, mientras que en la posiciones de mayor poder y especialización, existe la preferencia por personal de sexo masculino. Esto configura diferencias de poder y de menor salario para las mujeres. Es un micro-sistema de género que produce desigualdad y discriminación.
Otro sistema de género, podría ser una escuela que cuenta con un curso de formación laboral con enseñanza diferenciada por sexo (en los 10 años de estudio). Las mujeres aprenden: corte y confección, repostería, economía familiar, cosmetología, primeros auxilios, tejido y técnica secretarial. En cambio, a los hombres les enseñan: dibujo técnico, carpintería, bricolage, electricidad, motores, mecánica, armado de estructuras y técnica gerencial. Al egresar del colegio, las preferencias laborales estarán influenciadas en buena parte por la formación recibida, y determinarán los ingresos futuros.
Enfoque de género
"Forma de observar la realidad con base en las variables “sexo” y “género” y sus manifestaciones en un contexto geográfico, ético e histórico determinado. Este enfoque permite visualizar y reconocer la existencia de relaciones de jerarquía y desigualdad entre hombres y mujeres expresadas en opresión, injusticia, subordinación y discriminación, mayoritariamente hacia las mujeres". (BATRES 1996)
El enfoque de género definido por BATRES es también denominado: “perspectiva de género” e implica mirar y analizar a través de los "anteojos de género", la problemática de la violencia hacia la mujer, dentro y fuera de la familia,
Mirar con el enfoque de género, nos permitirá determinar que roles, creencias y sistemas de género operan en una familia, comunidad o sociedad que limita y menoscaba los derechos de las personas, discriminan y generan violencia.
Como citar:
VIVIANO LLAVE, Teresa, La perspectiva de género para entender la violencia familiar. Materiales del Diplomado: Especialista en Violencia Familiar 2011 en http://www.hablemosdelbuentrato.com/
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